sábado, 18 de noviembre de 2017

Tramonto

Como una puesta de Sol que nunca se acaba,
tú eres capaz de llegar a mi vida.
Dicen que, en la ausencia de luz,
se ve todo más claro.
Y así, a oscuras, te encontré.

Estabas acompañada,
en la oscuridad,
mis miedos,
no te daban paz.

Era momento de elegir.
Un arma capaz de matarme
a sonrisas.
Un arma capaz de matarme
en pensamientos.

No sabía qué decir.
Entonces se puso el Sol.
Me besaste.
Estábamos solas.

Elección tomada,

elección de vida.

sábado, 11 de noviembre de 2017

Te lo quiero decir

Te quiero decir todo
y tengo miedo de que no entiendas nada.
Te quiero decir 
que ni encuentro las palabras.

Te quiero decir que te tengo al lado aunque no te vea. Que has llegado a mi vida y me has enseñado a hacer el pino, para ver el mundo del revés y en todo el caos tener claro que tú eres mi pequeña gran revolución. Que todo lo cambias y lo vuelves bueno y así del revés, llegas y me besas, para devolverme al suelo contigo y yo empiezo a verlo claro, o a verte a ti.

Te quiero decir que si nada más leer esto estaba en tu cabeza no es casualidad, es destino. Que yo estaba cansada, que me hablaban de rosales pero solo veía las espinas que me clavaban y dolían. Entonces apareciste y me señalaste sin dudar ni un segundo y fue ahí justo donde vi la rosa. Al principio solo estaba en tu mirada, pero después vi que la estabas haciendo crecer en mí. Te vi y nos vi y te juro que no hay nada más bonito.

Y me da igual lo que diga Neruda, que sí que podría escribirte los versos más bonitos esta noche, pero no quiero. Las noches están para leerte en braille y medirte en besos para calcular nuestras distancias con la amplitud de tu sonrisa como si de una onda se tratara. Que podría hacer mil cosas esta noche, pero me voy a dedicar a [c]uidar esa curva de felicidad y a que creas en ti tanto como yo lo hago.

Te quiero decir
que ni siquiera sé qué decirte
pero te lo quiero decir 
todo.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Parte metereológico

Y dime, ¿tú sabes qué rumbo seguir?
Yo no.
En verdad
no sé ni si este es el lado correcto
o debería quedarme en la otra orilla.
Pero siento que es demasiado tarde,
que el mar se ha revuelto 
y las corrientes amenazan.
La previsión meteorológica
me dice que este no es mi momento
pero es el tiempo
con ciclón emocional
y huracán de sentimientos.

Que Noviembre llega
y todo lo congela.
Solo tú decides:
romper el hielo
o romperte.

sábado, 28 de octubre de 2017

Voy a explotar

Lo tengo que admitir: ya no  puedo más. Estoy cansada, la vida cansa y es hora de no engañarnos. Es nuestra pequeña maratón y nos pasaremos la carrera cuestionándonos porqué corremos. Y tú, ¿tú lo sabes?. Yo desde luego solo sé que corremos muchas veces en desesperación. A veces incluso acabamos abrazando a personas, que resultan desconocidas si nos paramos a analizar bien la situación, con tal de no abrazar una vez más la cuchilla. Así entramos muchas veces en bucle hasta que o desconfías de todos o acabas abrazando a la persona adecuada. Yo desde luego ya no conozco mucho la diferencia de los puntos. Acabo abrazando a personas que son unas cuchillas emocionales. Entonces siendo así, debería dejar las físicas puesto a que ya tengo el corte dentro. Los que de verdad están sintiendo eso saben que solo vemos la herida cuando la tenemos delante, solo podemos entenderlo con la primera gota de sangre.
Pues yo llegué hasta aquí, se acabó. Me cansé de ver correr esa gota de sangre sin saber cuándo vendrá la última, porque para mí ya ha llegado, este es el fin. No más sangre en ríos de desesperación. Que mi único dolor cuando sufra solo caiga por mis ojos, porque sería estúpido pensar que no volveremos a sufrir, el sufrimiento nos devuelve tantas veces a la realidad y otras tantas a esa realidad tan oscura y sola que tenemos en nuestras mentes.
No veo necesario que ocurra esto a diario como sucede, ahora mismo mientras estás leyendo estás palabras habrá alguien que las esté sufriendo y en tantísimos casos esa persona es cercana a ti. Tú no la ves pero ella está pidiendo a gritos ayuda, tiéndele la mano y un buen paquete de pañuelos porque le hará mucha falta, pero sobre todo que la sujetes sin hacer daño. Es una muñeca de porcelana y aunque esto tú tampoco lo veas, está en pedazos. Jamás volvería a ser ella si una astilla se le perdiera, así que cuida cada rincón más pequeño de su mente, porque ahí se encuentra todo, ahí nacen ideas y muchas no llegan a morir. Que jamás le falten mimos y cariño, pero con cuidado, no la ahogues en ellos. Ayuda a que sea fuerte, libre y con atención, no la vuelvas dependiente de ti, porque aunque puede que te gustaría no puedes asegurar estar al 100% siempre o simplemente estar.


Yo voy a explotar, voy a reventar esa realidad de mierda que me he montado y voy a ver la que tenemos, que es cierto que no es una odisea, pero es real y eso es lo que más importa. Me voy a quedar aquí con mi mundo, que venga quien quiera, pero que no vengan a buscarme de mi realidad interior, porque no quiero volver. Que las lesiones me las produzca la torpeza en la vida y no la carta de doble filo, que me dice la cuchilla que es volverte a tener.

martes, 7 de febrero de 2017

Y si sale mal?

No me gusta cuando la gente te dice "y si sale mal, ¿cuál es el problema?"
El problema es ese,
que ha salido mal.
Ha salido mal aquello por lo que soñaste
luchaste
te esforzaste.
Ha salido mal todo
porque sin eso
pierdes significado.
Yo no existiría sin sueños
pero si mi sueño sale mal
¿Quién soy?
Es una pregunta que no sé responder
un científico usaría la biología
pero a mí la lógica me dice que no
que no somos solo materia
que también somos sueños,
sueños rotos.
Es por ello que yo quiero ser aire
y mar
para poder soñar libre
sin miedo a fracasar.
Porque todo lo que hago es un sueño
y si el sueño acaba
ya no seremos los mismos.